Proyecto Esperanza y Sicar Cat alertan sobre cómo las redes de trata se aprovechan de la vulnerabilidad y desesperación de la población que abandona sus hogares en Ucrania

Madrid, 23 de marzo de 2022 (IVICON); El conflicto en Ucrania está empujando a su población a huir en busca de un lugar seguro tanto dentro como fuera del país. Según ACNUR, ya hay más de 2.5 millones de personas refugiadas y 2 millones de desplazadas internas, unas cifras que tenderán a aumentar.  

Durante estos movimientos, tanto internos como a terceros países en busca de protección internacional, miles de personas, especialmente mujeres, que abandonan sus hogares corren el riesgo de convertirse en víctimas de trata de seres humanos en origen, tránsito y destino y pueden sufrir violencia y abusos sexuales.  

Así lo confirman entidades especializadas como SICAR cat y Proyecto Esperanza, con más de 20 años de experiencia, que conocen bien cómo operan las redes de trata y cómo los conflictos armados generan un entorno donde esta violación de Derechos Humanos puede prosperar debido a las vulnerabilidades sociales y económicas de las zonas en guerra, la erosión del Estado de Derecho, el desmantelamiento de las instituciones, la impunidad y los desplazamientos forzados.    

Además, los grupos armados pueden usar este delito para financiarse e incluso para atraer a nuevos reclutas, con promesas como recompensarlos con esclavas sexuales. Según Naciones Unidas, las personas desplazadas y susceptibles de protección internacional se encuentran entre los colectivos más vulnerables y son afectadas de manera desproporcionada por la trata de seres humanos.

Estas personas que huyen de manera inminente de su país (en este caso en guerra) no han podido planificar su salida y no cuentan con recursos ni apoyo necesario durante su migración forzada. Ante tal urgencia, pueden verse obligadas, como única alternativa, a recurrir a personas desconocidas en quienes confían y que pueden ser posibles tratantes.        

Mujeres y niñas son los colectivos más vulnerables a la trata, especialmente para su explotación sexual o para matrimonios forzados pero también para su explotación laboral. Sin embargo, hombres y niños también están expuestos a ser captados para formar parte de milicias o grupos armados, para la extracción de órganos, la mendicidad o la comisión de delitos.  

Junto a otras ONGs europeas, pertenecientes a La Strada International, Proyecto Esperanza y SICAR cat, ambos proyectos de Adoratrices están promoviendo acciones de prevención que incluyen la elaboración  y difusión de materiales con consignas y recomendaciones básicas de seguridad para las personas que huyen del conflicto.

Las recomendaciones, en inglés, ucraniano, castellano y catalán, se centran en la necesidad de reforzar la seguridad de la población durante el desplazamiento a un lugar seguro para evitar situaciones de mayor vulnerabilidad como quedarse sin documentación y/o dinero, perder el contacto con personas de confianza, no poder informar del lugar en el que se encuentran o no tener donde alojarse.  

En este sentido, SICAR cat y Proyecto Esperanza instan a que todas las administraciones públicas del Estado español adopten las medidas específicas de prevención de la trata que la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), así como el ACNUR recomiendan en medio de la crisis humanitaria en Ucrania.

Por todo ello, es necesario garantizar que aquellas personas con necesidad de protección internacional, especialmente vulnerables a la trata, gocen de la protección debida por parte del Estado Español. Sólo una adecuada detección temprana junto a una valoración correcta de las necesidades específicas de las víctimas de trata les proporcionará el acceso a la red de servicios y al proceso de recuperación integral al que tienen derecho.  

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